historias del hierro

Posted by Xavier Bayle on 14 Ene 2012 | Tagged as: Poemas

fue cima pero cayó
se precipitó por abismos fue sepultado
millones de toneladas sobre él lo comprimieron
se deslizó por fallas se sumergió en océanos
subió a desiertos fue de nuevo montaña
deshicieron esa montaña vió la luz
llovió sobre su veta lo dinamitaron
fue transportado miles de kilómetros
fue fundido a temperaturas de volcán
disgregado templado tomó las formas
convenidas a la noción de una especie

ha sido grilletes ha sido cadenas barrotes jaulas
ha sido armas terribles ha sido
instrumentos de tortura para frágil carne temblorosa
contra miles de especies
pero el hierro
el hierro
sólo quiso ser hierro la culpa es nuestra

de todo lo demás
tampoco la tierra nos perdona

CARNE

Posted by Xavier Bayle on 05 Ene 2012 | Tagged as: Pececitos

Carne, carne, carne, montones de carne en el mercado mundial, tiendas, centros comerciales, megacomplejos, tenderetes, naves industriales, salones iluminados, pasarelas de moda, carromatos, calles, urbanizaciones, mataderos, granjas de engorde, comerciantes de carne, carne de negra, de joven virgen, carne de cerdo, de vaca, de pollo, de avestruz, carne sin hogar apretujada contra el frío, hígados para transplante y cuerpos en el contenedor de basura, carne hedionda en el campo de refugiadas, carne de heroína, carne de pato, carne, carne, carne, carne, masas de fibras y músculos amontonadas en la incineradora, cachos de carne en la parrilla, carne descompuesta y carne tóxica, carne de mulata azotada, carne a la venta, carne a la oferta y la demanda, producción de carne, carne satisfecha con carne devorada, amputaciones de carne, mutilaciones de carne, carne de partisana abierta por la granada carnívora, carne de china esclava, carne encadenada, carne viva, carne muerta pero siempre carne, carne pestilente y cuajada de pústulas, carne rica y perfumada, carne de cañón, carnecitas, carne de paidofilia en la red, carne de puta violada, carne de anos desgarrados, carne de aviar y de porcino, carne fresca en la nevera, carne aromática tras el especiado, carne de ovino y de equino, carne cocinada, hervida, frita, braseada, carne que viaja en maleteros, en autobuses, en aviones, carne con corbata, con tacón de aguja, carne anónima, carne nombrada, carne numerosa y numerada, carne semoviente y carne agónica, carne ahogándose en sangre, carne de fábrica, carne de taller, carne de de despacho, carne de restaurantes, carne de cementerio, de vagón de transporte, carne de crematorios, carne de laogais, carne de progroms, carne de consulados, carne de sachenhausen, carne, carne, carne, siempre carne, la historia del ser humano es la historia de la carne, la matada, la molida, la triturada, la macerada, la disparada, la enajenada, la horadada, la violada, la usada, la despedazada, la masticada, la aplastada, la arrastrada, la encarcelada, la podrida, la acariciada, la mimada, la degollada, la aturdida, la hambrunada, la torturada, la destruida, la nadieada, la seccionada y desmembrada, la alquilada, la vendida y comprada, la cedida, la contratada, la reutilizada, la refrita, la rescatada, las expectante, la expectada, carne trémula y doliente, carne rigor mortis, carne en midriasis, carne asustada, carne violenta, carne asesina y carne asesinada, montañas de carne, cordilleras de carne, valles y colinas de carne, carne rosada, verde, roja, negra, blanca, carne necesaria para la civilización, carne anhelada por las bombas, carne electrificada, carne requerida por las bayonetas, carne de carnicería, carne de tratados de paz, carne de democracia, carne de dictadura, carne fina y delicada, carne de recetas, carne de gourmets y de gourmands y de sótanos húmedos, carne de tenedor y de palillos, carne de cuchillos y picanas, carne de potro en mazmorra, carne de establo, carne de caballo, de cabra, de jabalí, de ciervo, de mestiza, de pobre, carne de mierda, carne, carne, la historia de la carne expuesta, la historia de la carne trepanada, la historia de la carne pestilente. Nuestra historia.

CRÓNICAS DEL SALVAJE ESTE

Posted by Xavier Bayle on 05 Ene 2012 | Tagged as: Artículos

“Todo funciona muy bien hasta que brilla un solo relámpago de desafío”
Walt Whitman

CRÓNICAS DEL SALVAJE ESTE

A princípios de diciembre del año que ahora abandonamos, la organización feminista FEMEN de Bielorusia, llevó a cabo una protesta en cueros frente el Estadio nacional de Kiev ( Ucrania ), contra las preocupantes declaraciones de “buena disposición” de los burdeles en ese país y su desvelo para servir con su “mercancía” a los aguerridos hinchas del balompié que, con motivo de la inminente celebración del evento futbolístico de la UEFA Euro 2012, moverá a millones de personas enfermas de soledad tratada con excesiva sociabilidad http://wyborcza.pl/duzy_kadr/56,97904,10748625,FEMEN_przeciwko_prostytucji.html. Polonia, país pareja de Ucrania para la realización de la publicitada majadería, también ha declarado que sus burdeles están listos el acontecimiento, acogiendo al contingente de malfollaos que abarrotará las canchas, clarificando una vez más que donde hay putas hay subnormales. Pese a mi indecisión a la hora de condenar la prostitución ( basada en que cada mujer es libre de hacer lo que quiera ), también reflexiono sobre que ese ofício -el más antiguo del mundo, y el más popular en otros campos-, no hace sinó ratificar y consensuar una desquiciada sociedad patriarcal -que sufrimos muchos varones también-, cimentada en la más que penosa simplificación de la mujer como un cuerpo, sin conexión alguna con su corazón o su cerebro. Tales prácticas asímismo potencian la defenestrosa trata de blancas, el tercer negocio más rentable del mundo, rigurosamente después de la industria armamentística y el narcotráfico.

Tras la protesta, las valerosas activistas fueron retiradas por la policia, fuerzas de orden público al servicio de la ciudadanía, según reza manual. Hasta aquí la versión oficial. Unos días más tarde, según propias palabras de las activistas, en una estación de tren de Minsk (Bielorusia), la policía y miembras del KGB arrestaron a tres de las participantes en la protesta, las vendaron los ojos y las llevaron toda la noche en autobús hasta un bosque a 400 kilómetros donde las rociaron con gasolina, las obligaron a desnudarse y amenazaron con prenderlas fuego, así como con un cuchillo que después usaron para cortarles el pelo, todo fue grabado en video por la misma KGB. Tras estos actos delincuentes y vejatorios las abandonaron en el bosque, desnudas e indocumentadas, debiendo volver andando a traves del invierno en Bielorrusia. El fútbol siempre fue un deporte violento.

Bielorrusia, estado aspirante a entrar en la Unión Europea, es también paradójicamente un país de renombrada corrupción estatal, policial y militar ( como en mayor o menor medida cada país de la Unión ), conocido tristemente también por su mandatario Lukaszenko, dictador fascista y totalitario que tiene prohibida su entrada en los países de la UE bajo pena de arresto internacional por vulneración sistemática de los derechos humanos. En este escenario no resulta ilógico que las autoridades hayan pretendido dar un escarmiento a las feministas de Femen por atreverse a exportar solidaridad, sentido común y feminismo a Ucrania.

Ucrania comenzó una matanza indiscriminada de miles de perros y gatos callejeros, previa a la celebración de la Eurocopa, aunque los medios estatales afirman que fue detenida gracias a las sociedades protectoras de animales se siguió y sigue practicando. Sólo en Kiev fueron fusilados o envenenados 20.000 animales en 2011, en muchos casos sus restos, pieles y huesos, fueron comercializados en forma de gorros o alimento para otros animales; en Donetsk incluso disponian de un crematorio móvil para incinerar por la mañana los animales que asesinaban de noche http://www.youtube.com/watch?v=Ia7Le5nbEyE. Según declaraciones de vecinas y testigas presenciales, en algunos casos los animales todavía estaban vivos cuando los incineraban.

Ucrania, lo mismo que Bielorrusia, son países donde los derechos de las mujeres y de los animales tienen valor sólo sobre el papel, otra cosa es aplicarlos a la vida civil. Carecen de tradiciones tan crueles como las corridas de toros latinoamericanas o las peleas de gallos, pero existen peleas ilegales de perros, ejecución de perros y gatos con fines medicinales, etc. Esto no resulta extraño para países que no respetan los derechos humanos, especialmente Bielorrusia, con detenciones aleatorias, abusos de poder, así como el ya demostrado maltrato al activismo. Forma parte del llamado por estas tierras el “Salvaje Este”, donde este tipo de maltratos contra animales humanos o no se puede llegar a realizar con cierta impunidad, alegando el eterno sentimiento de superioridad poder-pueblo, macho-hembra, humano-animal no humano. Los roles de dominación siguen estando frescos y recientes, sólo se alterna el recipiente que lo sufre, la vida sintiente.

Fuente: The Sun, Fondation Brigitte Bardot, Feminoteka.

APUNTES SOBRE EL MIEDO

Posted by Xavier Bayle on 31 Dic 2011 | Tagged as: Artículos

“El valor espera, el miedo va a buscar”
José Bergamín

APUNTES SOBRE EL MIEDO

Cada inodoro de la sociedad contemporánea posee un elemento ineludible, sin el cual una limpieza que se precie resulta imposible: la escobilla. Para funcionar, la escobilla parte de un principio de gravedad con desplazamiento de resbalación hidráulica necesarios para que los trocitos de mierda adheridos por arte y magia del exceso de grasas en la alimentación se desprendan de las paredes de la taza del retrete ( ominosos, pues recuerdan a algunas quiénes somos, las miserias del tracto intestinal, la bajeza de la postura de defecación y otros escatológicos asuntos) y desaparezcan para siempre de nuestra vida. ¿Para siempre?. Esos residuos que rascamos de infame manera, desahuciando de nuestros impolutos lavabos-estilos de vida, van a parar a unas cloacas donde la excrementicia carga de nuestras proletarias, nuestras gobernantes, nuestras asesinas, nuestras comerciantes y nuestras paidófilas se encuentra con la nuestra en una fiesta grumosa. Las cloacas entonces hacen en la vida lo que los cementerios hacen con nuestras muertes: confirmarlas. Son esos populares lugares donde acabamos unidos, unidos por la vida de la mierda. Mucho es lo ominoso de nuestra naturaleza humana.

Aprovechando la visualización del siguiente video http://www.woostercollective.com/post/seanna-sharpe-performing-over-the-williamsburg-bridge, decido comenzar este texto, donde voy a hablar del valor y de la cobardía. En el vídeo se muestra la performance en New York de la trapecista Seanna Sharpe, la cual ejecuta un brillante número circense a decenas de metros del suelo, moviéndose con esa gracia animal de la que yo siempre carecí, suspendida de la estructura metálica del puente de Williamsburg, sin más red que el aire, con unas agallas que muchos millones de fanfarrones de tasca quisieran para sí, y que no consiguen por mucha gradación que contenga el alcohol que ingieran. Esa muchacha ingrávida en una urbe tan pesada como Nueva York me explicó muchas cosas sobre la cobardía y la valentía del ser humano.

Tras mi reciente visita anual a Barcelona, capital del cosmopolitismo y la artificialidad, además de las ya detectadas dosis de hipocresía ciudadana, contaminación creciente, stres psicótico, infelicidad y adicción a la rutina, pude detectar un factor nuevo, sin duda acuciado por la crisis económica creada para tener más domesticada a la población: el miedo.

El miedo es un fantasma antiguo, merodea las vidas de todos los animales, señoreando en cada uno de sus detalles, pero aprovecha la tendencia insólita del ser humano a la esclavitud natural, para regir sus movimientos, programar sus vidas, interferir en sus intereses y convertir a la especie a la que pertenezco -muy a mi pesar- en una estúpida máquina de callarse y generar dividendos ( la mayor parte para alimentar el sistema ). Vivir sin miedo nos hace libres, pero la libertad es un lujo al alcance de pocas, gente cobarde construye un mundo basado en el temor y la cobardía, gente apocada y pusilánime levantó ladrillo a ladrillo, conjetura a conjetura, coartada a coartada, los muros de Sachenhausen, Cisjordania, de las cárceles y de los mataderos, los muros de los laboratorios de experimentacion, de las granjas de cría y engorde, la trama de alambradas y verjas de Guantánamo, las paredes de los palacios presidenciales y los templos, y el largo etcétera del horror pánico. Miedo a la muerte, miedo a la vida, miedo a no tener ropa elegante o automóvil, miedo a ser desterrada, miedo a quedarse, miedo a no decir las palabras adecuadas, miedo a no odiar correctamente, miedo a amar demasiado, a no seguir el orden establecido, miedo a llorar cuando no toca, a lo desconocido, miedo a no tener un viaje que explicar, miedo a oler a cuerpo, miedo a no ir a la moda, miedo a comer lo prohibido, miedo a no comer lo que todas comen, miedo a perder la salud, miedo a tener salud, miedo a cumplir ilusiones fuera de standard, miedo a envejecer, miedo a saber demasiado, miedo a desear a individuas de tu propio sexo, miedo a tener granos en la cara y manchas en la camiseta, miedo al miedo, miedo a la valentía, miedo a no poseer, miedo a ser, miedo a estar… Una vasta secuencia de terrores que condicionan cuanto llevamos a cabo en nuestra cotidianeidad y que ha sido registrado en todos los libros de Historia; miedo que, por riguroso defecto, convierten a ciertas figuras de la sociedad en seres crecidos de su propio ego, gente aceptada como “valientes”, pero que veremos que no lo son tanto.

La gente necia cultiva los atributos de la fuerza bruta, altamente ligada a la necedad: musculatura exterior, ingesta de carnes ajenas, rudeza, insensibilidad… En cambio la gente astuta se aplica en mover los hilos del negocio de ese cultivo a la torpeza. Ambas proponen la zafiedumbre como modo de ser y existir, que puede ser ética sin dejar de ser estúpida, y ambas cultivan el miedo a no ser estética. Ante la incapacidad de conducir un vida digna siempre queda el consuelo de soñar una muerte gloriosa. Es el sueño de las necias.

¿Qué responder ante la pregunta y tú “cuánto eres” ?. Los sistemas de valores se han perdido -si alguna vez los hubo-, porque ya no se pregunta quién eres, ni qué eres, sino cuánto tienes y la relación de tus posesiones, bien sean económicas, de títulos académicos o vulgares currículos. El miedo a no tener algo respetable en el haber -algo consensuado como aceptable en el registro de tenencias de la sociedad-, nos obsesiona enfermízamente.

Existe un grupillo de gentes que en el ámbito social han destacado por su valentía me gustaría centrarme en aquellas que para demostrar ese arrojo necesitan torturar y ejecutar. Las torturadoras y las asesinas siempre han sido bien vistas en la sociedad -o más bien dicho, temidas-. Nadie quisiera tener que enfrentarse a seres brutales, genéticamente desquiciados o simplemente a gente que tuvo malas experiencias y decidieron que el mundo debía pagar por ello. Es por esas personas y el pavor que siembran que construímos altas fortalezas, entrenamos a perros y a policías a ser agresivas, invertimos todo nuestro capital en forjar letales ejércitos y basamos nuestras decisiones más importantes en defendernos de la violencia, aunque sea generando y perpetuando esa violencia. No veo valor ni arrojo, sinó psicopatía en diferentes grados ¿ es valor acosar a una muchacha en la noche, inmovilizarla mediante la fuerza, y forzarla a la práctica de sexo ?. ¿ Es valor plantarse delante de un animal con la voluntad destrozada por los palos y la electricidad y obligarlo a realizar piruetas bajo la carpa de un circo ?. ¿ Es arrojada aquella persona que amenaza a otras con un arma en la mano ?. ¿ Es realmente osada aquella persona que se jacta de imperturbabilidad ante un toro con los sentidos mermados, debilitado por drogas y otros subterfugios, aprovechándose de la manifiesta desigualdad de condiciones en la arena ?. ¿ SON REALMENTE VALIENTES LAS PERSONAS QUE ANUALMENTE ACOSAN A UN TORO EN TORDESILLAS, PICÁNDOLE CON LANZAS DESDE EL COSTADO Y POR LA ESPALDA EN NUMERO DE MILLARES ?. ¿ Es una ceremonia de intrepidez hachar calderones en las Islas Meroe ?. ¿ Vence al miedo de algún modo quien aprieta el gatillo para eliminar a una enemiga o arrebatarle la vida a un animal del bosque ?.

Por activo, por pasivo -y en conjunto por lesivo-, millones de humanas torturan y asesinan a animales humanos y no humanos basándose en guiones de honor, hidalguía, hombría testicular, etc, que no son sinó institucionalizaciones de un hecho natural: el miedo.

Por otro lado, no deberíamos temer al miedo, es normal sentir miedo en determinadas situaciones, nadie es inmortal y todas estamos sujetas a flaquezas, decaimientos necesarios por un princípio instintivo de caución que compartimos con el resto de los animales. Es precisamente gracias a ese miedo -circunstancial y proporcionado- que nos mantenemos vivas, pero ese mismo miedo ( como el cuchillo que corta pan y también mutila ), ofrece una ilógica respuesta psicológica y paraliza a las personas, las incita a cometer injustícias incluso para consigo mismas. El ser humano destaca por su innata propensión a vivir en función de sus niveles de miedo, no de sus intereses, cosa que no ocurre con el resto de la fauna terrestre.

Reconoced a las personas desquiciadas, son seres atormentados por su cobardía, tienen oficios como toreras o militares, comercian con armas y con drogas duras, desperdician sus vidas metidas en fábricas generando mercancías en las que no creen, aguantan décadas a sus violentos maridos, temen amar la pureza y la ingenuidad, perpetúan tradiciones crueles, hipotecan sus vidas para comprar baratijas, pisos, coches, televisores…, se esconden en estupefacientes legales e ilegales, abusan de menores por el terror que les causa su propio envejecimiento, dominan y matan seres inocentes para disfrazar su impotencia, someten la vida incapaces de hacer algo digno con sus vidas, algo valeroso. No son exactamente malas personas, son cobardes, nauseabundamente cobardes, y usan de la violencia para armarse del valor suficiente para no suicidarse. No son valientes, nunca lo fueron, que no os engañe su pantomima y sus alaridos.

Quitáos las máscaras prestadas, sed libres, vivid enfrentándoos a vuestra vida, sentid y sabed que ella es valiosa para todas las criaturas que la poseemos. El valor en una sociedad enferma es la determinación de mantenerse individualmente sana y tener el valor de propagarla al colectivo, el valor es ser justa y rebelde, el valor es amar sin cautela, el valor es decidir y gestionar tu propia vida sin fijarse en las demás, el valor es defender aquello que no conviene a la sociedad, el valor es sentir y pensar en comunión, el valor es atreverse a solidarizarse con la vida y la libertad. Lo demás es necedad, psicopatía, cobardía en resumen. La vieja cobardía.

LA SOLIDARIDAD, PRECISAMENTE

Posted by Xavier Bayle on 24 Dic 2011 | Tagged as: Artículos

“These hunters who are shrieking now
Do they speak for us?
(Todos esos cazadores que andan gritando
¿realmente hablan por nosotros?)”
Leonard Cohen

LA SOLIDARIDAD, PRECISAMENTE

Cuando empecé a involucrarme en los movimientos sociales, contra la injusticia, contra la barbarie que el ser humano comete contra sí mismo y contra el resto de la vida, yo no sabía muchas cosas. Entre las muchas cosas que ignoraba es que por ejemplo participar en la lucha por la igualdad de las mujeres podía dar automáticamente algún tipo de legitimidad moral para no condenar el apaleamiento de una persona negra, dado que podía ser interpretada como “otra lucha”. No sabía tampoco que tratar de detener la tiranía sionista contra el pueblo palestino invitaba a otorgar plenos poderes para la indiferencia ante una catástrofe ecológica del tamaño del Exxon Valdez o la explosión de Chernobil, o acaso llevar un estilo de vida propiciatorio al desarrollo de esos “accidentes”. No sabía -advertid mi inmensa ignorancia-, que comprometerse en la lucha por la ocupación de los espacios especulatorios, la contra al sistema bursátil mundial o, entre muchos ejemplos, en favor del decrecimiento y la soberanía alimentaria, acaso nos vestía con el derecho al lujo desproporcionado de matar animales con cualquier excusa de las usadas desde el principio de este desastre global llamado civilización. Excusas que disfrazaban las verdaderas intenciones que las movían: la gula autocomplaciente, la avaricia a todo coste, la comodidad exagerada.

Resulta muy desagradable encontrar que la gente con la que caminé durante años y la que aún sigue o no en el tajo, también mantiene la rutina del hurto y el asesinato, de robar todo, porque cuando se mata a un animal -humano y no- se le roba todo lo que tiene. Absolutamente todo. Como cuando se revienta violando a una niña de dos años en Sudáfrica por la creencia de que ese acto cura el sida, exactamente igual, pero variando el recipiente, la víctima. Y eso de robar la vida es el peor de los crímenes que una persona aparentemente sensible al dolor social y natural puede cometer, pese a que comulgue con el espectro ético imperante, que no concibe a los animales no humanos por sí mismos sino como su peso en carne, su cantidad de fluidos, el número de sus hijas que puede producir o la textura de su piel arrancada. La instrumentalización a que son sometidos los animales no humanos, aplicado al el ser humano, resulta espeluznante. Inimaginablemente cruel para cualquier persona con algún mobiliario bajo la caja craneana y el costillar.

50 millones de personas murieron durante la última guerra mundial oficial, no todas ellas eran buenas personas, así como de las seis millones de personas de origen judío ejecutadas durante dicha época en Europa, algunas habían sido malas personas. El régimen nazi no ejecutó solamente a inocentes ( no pequemos de ingenuidad ), entre sus crímenes se cuenta el asesinato de muchas pedófilas, asesinas, violadoras… que estaban en las cárceles de los países ocupados cumpliendo condena o punición. Y aunque ello pudiera parecer un mal menor EN ABSOLUTO nos da derecho a legitimar el holocausto, ni siquiera en esos conceptos, ni siquiera a esos niveles. Esa misma imposibilidad de legitimar las barbaries se repite en Palestina, donde el patriarcado domina a las mujeres y convierte a las niñas en mártires, en Chechenia, Afganistan o Irak y el fundamentalismo religioso y machista, en Ruanda o el Congo, donde muchas víctimas son y han sido verdugas de su propio pueblo. Ese mismo escenario se repite en todas las partes del mundo y de la historia, la cara oscura del victimario… ejemplifica la miseria de nuestra condición humana. Y sin embargo jamás defenderemos que las guerras fraticidas y de intereses, o que los desastres provocados por el terrorismo ( de pueblo o de Estado ), estén bien en ciertas situaciones o para ciertas individuas. La violencia genera violencia, hay que rechazarla.

Precisamente la solidaridad, precisamente una alta noción del respeto, de la ética emergente que nos conviene para denominarnos homo sapiens, es la que debiera ceñir nuestros actos. No la piedad, no la compasión, sino un sentido de justicia absoluta para cualquier persona. Aquí, en el ámbito de persona incluyo con toda la razón, a los animales no humanos, cuya identidad, noción de sí mismas, conciencia del entorno así como sentimientos de dolor, soledad, miedo, alegría, planes de futuro, derecho y deber de vivir, actos erróneos o acertados, y un largo etcétera que incluso la ciencia avala, los hacen dignatarios del apelativo.

Para algunas la vida es solamente aquello que indefectiblemente sucede mientras esperan la muerte, para otras la vida es matar. Esa minoría de personas que hemos llegado a aprender -en nuestra ignorancia y nuestra desobediencia a los consejos de las mayores-, que la vida es vivir y dejar vivir, está creciendo y haciendo oír las voces ocultas tras los gruesos muros de la sordera humana, convenida y letal en desfavor de los más débiles.

Hemos venido al mundo a jugar, a echarnos unas risas y unos pedos, nada más y nada menos. Algunas personas para hacer eso necesitan golpear hasta aplastar, necesitan la sangre de nuestras hijas y nuestras hermanas, nos necesitan esclavizar ( hasta donde no sabemos hacerlo nosotras mismas ), matar mares, extinguir especies, rajarle la garganta a un pollo, quemar bosques y paisajes… El viejo truco del hambre ficticia ha arruinado regiones enteras, países completos, el viejo derecho a la destrucción. Otras personas, jugando siempre, intentamos -con la firme decisión de conseguirlo- pararles los pies. Las que no saben jugar acaban rompiendo las reglas y sucede que por culpa de ello mueren animales y arden ecosistemas, se tortura en comisarías, se linchan toros en plaza pública, en definitiva, se desarrolla la civilización. Se venden animales, muertos, vivos, agonizantes, a peso, a piezas, a docena, en cajas, en jaulas, atados con cuerdas o con alambres, a trozos, a mitades, a cuartos… es tan tremenda la dimensión de esta destrucción que, para tratar de aceitarla, la gente inteligente -lejana a mi mentada ignorancia-, concibe todo tipo de leyendas urbanas y rurales que dignifiquen esa labor, sordas a cualquier otro punto de vista, enamoradas platónicamente del suyo.

Lo bueno de discutir con una misma es que siempre e invariablemente acabamos teniendo la razón. Aun siendo benignas con nosotras mismas resulta exagerada benevolencia. Digo esto porque la falta de humildad y el culto al yo suelen ser los males curables que sufrimos como una reacción, como un modo de expulsar toxinas, producidos por el ataque externo de la sociedad de consumo, empecinada en acabar con las personas. Veo ese comportamiento en las personas que caminaron conmigo, las personas que tuve a mi lado, dentro mío. Caminando confiada un día descubrí no tenerlas caminando codo a codo sino cada vez más rezagadas. No quisieron ir más allá, aceptaron que ciertos modos de destrucción eran asumibles, deificando los daños colaterales. No puedo caminar con ellas sin traicionar a las inocentes, a las verdaderas inocentes, a las verdaderas parias, nadies, nadas, que comparten planeta con nosotras, condenadas a ser masacradas incluso por personas que supieron ser sensibles, hermosas, combativas.

En mi línea de ignorancia, he descubierto también que no entiendo el mundo, cuando más sé menos sé. Creí que construir un mundo mejor era muy sencillo: bastaba con deconstruir este. Pero las hazañas más grandes son las más sencillas de hacer, y lo más sencillo de hacer cuesta un trabajo increíblemente pesado. Nos cuesta respetar, nos cuesta aprender a amar, nos cuesta saber vivir y saber morir, nos cuesta la armonía con lo que nos rodea… precios altos y personas tacañas.

Si yerra una buena persona, sufre sólo ella su infortunio, si es una mala persona quien se equivoca las consecuencias de su error revierten en las demás. Por ello intuyo que hay cierta maldad en la negación de las evidencias que describo. La solidaridad gremial que les debemos a los animales no humanos, la inteligentísima y emocionalísima lucidez precisa para el respeto a la vida -que exige no arrebatarla-, debiera manifestarse más ancha y más profundamente en las personas que ya han dado el primer paso hacia la quiebra de las desigualdades, una labor tenaz, sutil, delicada e intuitiva, que va más allá de los géneros, las razas, las clases y las especies. De la transgresión de los vetustos complejos, de la valentía de mirarse en el espejo y quererse realmente ver con las manos limpias, va a depender la construcción de un ser humano a la altura de sus expectativas, a la altura de su propio discurso.

REENCARNACIONES

Posted by Xavier Bayle on 23 Dic 2011 | Tagged as: Artículos

“El responsable auténtico no es el verdugo sino la masa anónima de los mirones”
Horst Herrmann

REENCARNACIONES

“Copito de nieve”, el gorila albino, uno de los primates no humanos más famosos del mundo, junto con Chita ( la mona macho de Tarzán -otro macho-) o Pequeño Tío (el mono títi torturado para el rodaje de Pippi “Calzaslargas”), ha sido de nuevo objeto de burla y escarnio, mediante una nueva película de animación que se presenta hoy 23 de diciembre en Barcelona, como una inversión postmortem para seguir exprimiendo al primate ( ante la afortunadamente desestimada idea de disecarlo, que rondó por ciertas mentes preclaras del submundillo zoológico catalán ), dado que los dividendos que ofreció en vida fueron tan suculentos que qué menos que alargar esa panacea. No le dejaron en paz en vida y seguirán torturando su recuerdo hasta la eternidad… mientras sea rentable, deformando hasta la caricatura su existencia. Que se joda, por albino. Porque los animales exóticos siguen sonando como cajas registradoras, con el agudo timbre monetario del negocio redondo que supone comerciar sus vidas y sus muertes. Como animal exótico se trató a José Iquebi, el indígena ayoreo de Paraguay, capturado como millones de animales salvajes ( humanos y no humanos ), para ser exhibido en otro de los sucios negocios de la humanidad: el de los zoos humanos, mercantilismo zafio que tanto nos constata como especie subnormal, como escoria de las demás especies.

Copito salta después de muerto a la pantalla, para intentar disimular el tufo a corrupción y analfabetismo etológico, a cría y comercio de esclavos que representa, es y potencia el Parque Zoológico de Barcelona, la mayor penitenciaría de la Ciudad Condal. Con una pésima puesta en escena, una calidad técnica deplorable y un argumento a la altura de personas coeficiente intelectual 14, de nuevo las comerciantes insultan a la sociedad con la parodia de un animal que vivió encarcelado toda su vida, para gloria de ambiciosas coleccionistas, pseudocientíficas adictas a la búsqueda de nuevas especies -que repongan aquellas que extingue cada año la sociedad “desarrollada”-, y obsesión de figuritas zoológicas, que no vacilan en reprochar al movimiento animalista una cierta ingenuidad waltdisneyana de humanización del resto de las faunas pero que aprueban este tipo de descarada antropocentrización del Copito cinematográfico, haciéndole hablar, exagerando sus expresiones faciales, y haciéndole disfrutar con juegos absurdos y sentimientos exclusivamente humanos. El dinero es el dinero, y la demagogia también.

Salvemos a las yanomami: encerrémoslas de por vida y hagámoslas reproducirse como conejas ( si la soledad no les hace suicidarse antes ), salvemos a las mapuches, a las tuareg del mismo modo, porque eso es lo que se hace con los animales que nuestra codicia mata, depredando de sus hábitats naturales con el colonialismo siglo XXI.

Según las biógrafas del primate muerto, cuando era joven a Copito le gustaban los yogures y las cocacolas, dato el cual denota la inteligencia superior de las dietistas de tan curioso animal ( el cual creo las siglas VIA, Very Important Animal), de natural vegano que pasó a ser envenenado con lácteos de otra especie ( nocivos para la salud de los simios ) y menjunjes de probada eficacia corrosiva y nulo valor nutricional. Podemos imaginarnos el resto de la vida de Copito… Muy diferente a lo que explican sus celadoras, burda versión oficial.

En unas declaraciones en el año 1991, Pasqual Maragall se refirió a Copito como un Copazo, por su tamaño y su color. El comentario en cuestión tenía alguna alusión sin duda a las costumbres alcohólicas y cocaínicas del que fuera alcalde de Barcelona -pero eso es otro tema-, en tiempos en que se comerciaba con la exhibición hasta el hartazgo de la vida de ese animal, negándole cualquier vestigio de dignidad, monitorizado a tres jornadas como una vulgar participante de shows televisivos patéticos ( como sus participantes y su audiencia ), siendo tratado como un espantajo, como el Hombre Elefante, como la mujer barbuda, como las hermanas siamesas y tantas y tantas torturadas criaturas en la historia de las ferias y los tenderetes turísticos, llámense circos con animales o parques zoológicos.

En sesión matinal y de tarde las niñas de hoy aprenderán lo divertido que puede llegar a ser, en manos de comerciantes con título universitario, estar apresada de por vida en cárceles ( que aunque fueran de oro siguen siendo cárceles ), en régimen de especial vigilancia y a perpetuidad, por los dos peores delitos a los que se enfrentan las inocentes del mundo, haber nacido libres y pertenecer a otra especie.

En la piel

Posted by Xavier Bayle on 20 Dic 2011 | Tagged as: Pececitos

La dispersión es el horror, hay que fijarse en los detalles, hay que meterse en el dolor de ese animal, identificarse en su desamparo y su terror, reales, intensos, no comparables al de una persona perdiendo su trabajo o siendo insultada, por muy desagradable que resulte. El sufrimiento animal en manos humanas es milenario e injusto, antiguo como nuestra noción de civilización, conlleva casi siempre pérdida de libertad y muerte, ello no es ni de lejos comparable a nuestros pequeños problemas sociales. Hay que meterse en el animal que va a morir, en su incertidumbre pánica, es una experiencia dolorosamente insoportable si se hace correctamente, sin histerias ni sátiras. Verlo temblar de miedo, notar sus lágrimas, su cagarse de terror, su profunda soledad previa a la nada. Y si después de esa experiencia, habiendo comprendido y sentido lo que significa nacer cerdo, vaca o pollo en el ecosistema humano, todavía sientes hambre de su cuerpo, sed de sus flujos, deseo de su muerte para satisfacerte, entonces tengo una mala noticia para ti: estas enferma, no menos que cualquier violadora de niñas o cualquier asesina.

Para-Frases

Posted by Xavier Bayle on 19 Dic 2011 | Tagged as: Pececitos

“Por favor, viole a su madre”, “póngame sus ojos en esa bandeja”, “tenga usted la bondad de degollarla, para que deje de chillar”, “rómpale la cola si no camina”, “sáquele a golpes cardenales en el lomo”… esas son las frases que la clientela de la carnicería emplea cotidianamente, bajo otra frase más acostumbrada: “póngame medio kilo de ternera”.

MANIFIESTO DIA INTERNACIONAL DE LOS DERECHOS ANIMALES, Barcelona Diciembre 2011

Posted by Xavier Bayle on 12 Dic 2011 | Tagged as: Otros

Bienvenidas todas hoy, 10 de diciembre, al Día Internacional de los Derechos Animales, casi simultáneamente en muchas otras ciudades del mundo se realizan actos semejantes reivindicando ante las personas un derecho que ante la naturaleza los animales poseemos desde siempre, el derecho a la vida y a la libertad.

Hace cien años un acontecimiento de estas características hubiera sido tratado con burla, del mismo modo en que un día se trató la igualdad de la mujer en la sociedad –aunque ésta igualdad todavía esté llegando-, la consideración de la raza negra como parte del grupo humano, o el derecho a amar como una quiera ( estoy pensando en cualquier otra opción a la heterosexualidad ). Hace cien años el ser humano era peor en algunos aspectos, que hemos ido puliendo de mil modos sobretodo de la mano de la ética, que es la única de la cual puede emanar algo constructivo, sostenible y equidistante.

La lucha por la liberación animal, contra el maltrato de los inocentes, la lucha por la belleza en definitiva, va a necesitar a todas las personas, porque como decía Elie Wiesel la neutralidad sólo favorece al opresor nunca a la víctima, y no hacer nada es omisión de socorro. Nuestra labor, entonces, con ser muy amplia, sólo tiene un objetivo: la traducción simultánea. Las animalistas somos traductoras de la voz de los sin voz, debemos traducir a todos los idiomas humanos la mirada de una vaca o un cerdo vencidos de rodillas ante el cuchillo que lo convertirá en nada, los gritos de desesperación de un toro ahogándose en su propia sangre, la soledad de animales abandonados en campos de refugiados caninos y felinos, los cuales carecen de otras opciones más que ser adoptados o una dosis mortal de gas o de veneno, el testado criminal de productos de consumo sobre animales… y tantas y tantas otras atrocidades que bajo las mil excusas del hedonismo, la brutalidad, la indiferencia y la psicopatía convierten anualmente a cien mil millones de animales en cuerpos muertos.

Desde el año pasado a estas fechas, sólo en Catalunya, han tenido lugar algunas mejoras sustanciales en el camino a la liberación animal, siempre demasiado lentas, pero siempre necesarias. PODEMOS hablar de los toros que gracias a la ILP no van a ser masacrados en este territorio gracias a la voluntad de la lógica, PODEMOS hablar del fin de las execrables paradas de venta de esclavos a cien metros de donde nos encontramos -dos de las cuales aún se resisten y debemos seguir presionando para que dejen de hacerlo-, PODEMOS hablar de la publicación de una guía barcelonesa de restaurantes veganos y vegetarianos, PODEMOS hablar de un interés social en contra de la mayor penitenciaría de presas en cadena perpetua de Barcelona: el Parque Zoológico, donde más de dos mil animales agonizan enloquecidos de tristeza y soledad, PODEMOS también hablar de la campaña Mercats Étics contra la venta ilegal de animales en territorio catalán, y que en su breve existencia ha logrado clausurar 5 de los 30 mercados denunciados, PODEMOS hablar del crecimiento de municipios que no permiten en sus dependencias la actuación de los primitivos circos con animales no humanos… la lista es extensa. La lista de aciertos es extensa, pero la de carencias lo es más aún, por ello quisiera exhortaros a todas, querría proponeros a todos que el año que viene, gracias a vuestro esfuerzo, la lista de los haberes supere a la de los debes. Querría proponeros el veganismo como alternativa real al maltrato animal, querría que liberáramos a los animales de las cárceles que tenemos en la cabeza y que recibimos con una educación especista, basada en el odio, el miedo y el chantaje, heredada de otras épocas más oscuras.

Todos estos logros que he mencionado no tienen precedentes en la civilización, ni comparación, porque por primera vez en la historia de nuestra especie nos importa otro dolor universal, los animales no humanos excepcionalmente son considerados por sí mismos, NO como parte de nuestra sociedad, NO como recursos, NO como nuestros esclavos naturales, sino como seres vivos con intereses propios, con voluntad y ganas y derecho a vivir, facultad de la que todas las personas disfrutamos, independientemente de nuestras características, errores, coeficiente intelectual, color de piel, sexo, ideología o profesión.

Finalmente, sin priorizar el sufrimiento animal al del animal humano creo que debemos ser conscientes de que no será jamás posible una civilización empática y justa hasta que no detengamos el ecocidio animal, la destrucción de la inocencia. Todas las injusticias, masacres, exterminios y males cometidos contra el ser humano antes han sido cometidos y siguen cometiéndose -multiplicado por millones-, contra los más indefensos. Por la liberación animal, por el derecho a la vida y a la libertad, por un ser humano libre de su propia brutalidad, sigamos adelante.

MONTONES DE HOMBRES BUENOS

Posted by Xavier Bayle on 14 Oct 2011 | Tagged as: Artículos

“Sí, hay un límite al buscar nuestra felicidad: el dolor ajeno”
Jacinto Benavente

MONTONES DE HOMBRES BUENOS

“Voy a parir montones de hombres buenos”, tal es el grito de guerra, como una desesperada declaración de intenciones, pronuncia el personaje principal del largometraje “Caótica Ana”, de Julio Medem. Quisiera entender -por lo que se desprende del carácter femenino de la pelicula- que se trata de engendrar “personas buenas”, independientemente de si son varones o féminas, una puntualización. Recomiendo muy mucho este trabajo del director español, especialmente el final, cuando ondea esa sentencia/estandarte, en la escena en que… bueno, no lo desvelo, no quiero ser aguafiestas.

Julio Medem aplica la bondad como método de expresión social entre individuas, como espina dorsal de la sociedad, es casi como una condición sine qua non para llamarse ser humano. Recuerdo en su trabajo “La Ardilla Roja” ( la llegué a ver casi veinte veces en el cine, hasta que decidí adquirirla ), cuando el personaje de ella le pregunta al personaje de él “¿tú crees que somos buenas personas?”, es un momento crucial del largo, a partir del cual sabes que la respuesta -no pronunciada- se va a ratificar o a negar más adelante en función del comportamiento de ambas. Medem idealiza la bondad, la eleva, la asienta como cimiento de una nueva relación entre personas, y me gusta ese concepto de juzgar a las personas por su bondad, no por sus intenciones -aunque sean bondadosas-, ni por su inteligencia, ni por su capacidad adquisitiva o su atractivo físico, sinó por el prisma con el que se observa y se interactua con los demás seres vivos del planeta, por la empatía, por la solidaridad y el modo en que se cumple o no el pacto social, ese que debemos acatar si pretendemos seguir existiendo en el marco del grupo tribal, con plenos derechos y plenos deberes.

La bondad es el tema de Julio Medem como la inaceptación de la cordura lo fue de Artaud, el racionalismo básico lo fue de Bertrand Russell, o la deificación humana lo es de Herzog. Sin embargo, paradójicamente, Julio Medem está lejos de ser buena persona.

En casi todas las peliculas de Julio Medem hay maltrato y muerte de animales no humanos, en el film mencionado -“Caótica Ana”-, hay una paloma y un halcón obligados a aletear para determinados planos, y esa misma paloma agonizando en la muerte, “langostas para todos” en el restaurante… Todas las peliculas de Medem tienen animales muertos con los cuales a veces celebran sus encuentros las buenas personas de sus peliculas, sobretodo animales acuáticos. El personaje de Ana sufre un shock reminiscente viendo cómo una camarera manosea crustáceos en un acuario escogiendo los que se cocerán vivos para la escena del encuentro entre artistas, el personaje de Ana entiende sintiendo y ese estado de consciencia le provoca desequilibrio. Ignoro qué quería proyectar Medem en esa escena, no obstante dudo mucho que fuera una apología a la liberación animal. De eso Medem aún no sabe. Valga quitar hierro decir que en el film “Habitación en Roma”, no existe maltrato animal aunque en mi opinión en general es una pelicula muy aburrida.

Atribuirle bondad nata a las personas -en contraposición a la supuesta maldad de la cruel naturaleza- es un error, el buen salvaje de Rousseau es una burda patraña. No quiero ser negativista, que personas buenas las hay, muchas, pero no comen carne, no destripan seres vivos entre sollozos, miedo pánico, midriasis, profunda soledad y desesperanza. Las asesinas no son buenas personas, bien sean porque las matan, bien sean porque pagan para que otras lo hagan. Atribuirle el bien intrínseco a las personas es algo similar a lo que hacía Walt Disney ( carnívora, y nazi por cierto ) con los animales no humanos, convirtiéndolos en esclavos de nuestra compasión. Ello no es infantil, sino falso. Yo misma no fui buena persona pese a que muchas conocidas y amigas -carnívoras y especistas- me lo dijeran y afirmaran, y digo lo mismo de todas las santonas y líderes de todas las religiones carnívoras, digo lo mismo de todas las delicadas ninfas, las inocentes muchachas o las benévolas ancianas del mundo que, sabiendo EN QUÉ CONSISTE la destrucción de la vida doliente, siguen practicándola, desenrrollándo para ello todo tipo de argumentos, pretextos, argucias y excusas.

La mayoría de mis directores de cine preferidos ( Bela Tarr, Alan Parker, Daniel Calparsoro, …), no son buenas personas, aunque tampoco proponen la bondad como tema principal, como hace Medem ( y de ahí el motivo de este texto ), simplemente tratan a los animales como seres inferiores ( exceptuando, supongo a aquellos que permiten que vivan a su lado, como compañía ), por eso guardan celosamente la fauna en el ecosistema escogido: el frigorífico. Pero hay directores como Bajo Ulloa, un monstruo de la intuición y la lucidez, que han querido ver y han comprendido la liberación animal, la cual empieza en el cerebro. La liberación animal germina cuando comprendemos y sentimos las ganas de vivir, universales, esenciales, de los animales humanos y no humanos. Los animales en el cine de Medem están muy presentes, pero cada uno ejecuta un determinado rol o, en caso extremo, es ejecutado por él: los animales de Medem no poseen más derechos que los que Medem les quiera otorgar en su imaginario. Incluso hay quienes afirman que Julio Medem respeta y ama a los animales, lo cual sería tan exacto como afirmar que una miembra del Ku Klux Klan respeta a los seres humanos, en lugar de a ALGUNOS seres humanos, excluyendo a rajatabla a los pertenecientes a cualquier raza NO blanca. En sus películas nos díce que las ardillas tienen derecho a vivir, pero las truchas no, que las cochinillas sí, pero los corderos no… y así sucesivamente. Medem cumple con tal comportamiento un princípio indispensable del cual hace mención a menudo en sus obras, se trata del axioma de medir el universo en función de nuestra capacidad, y la aceptación de nuestros límites como si ello fuera positivo, en lugar de miserable.

La miseria del ser humano consiste en la cobardía de confiar en su inteligencia, abarcando el todo según su punto de vista -antropocentrismo- y pretender que sólo existe lo que podemos pensar ( si exceptuamos al concepto de dios, el cual representa lo impensable ). Es decir: cogito ergo sum. Pero el cine, como arte humano para humanas, tiene la obligación de ir más allá, tiene la misión de ayudar a formar al ser humano, ajustándolo a las expectativas éticas imperantes y emergentes, que están deseando pasar página de la oscura historia humana llena de homofobia, machismo, racismo, clasismo y especismo. Algunos de estos conceptos lo ha comprendido Medem muy sobresaliente, otros, como se ve, no.

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